3 actividades primaverales para los más pequeños

Ya vemos vuestra cara de decepción ante la idea de pasar el primer día de primavera confinados en casa. Así que para ayudaros a ver las cosas desde el lado positivo y mantener ocupadas a vuestras pequeñas cabecitas rubias, ¡aquí van algunas ideas de manualidades primaverales para organizar con vuestros hijos!
 

Transformad vuestros tesoros de los paseos en criaturas de todo tipo

Para empezar, sacad del armario los tesoros recogidos por vuestras pequeñas maravillas durante vuestro último paseo. ¿Qué? ¿Padres indignos, los habéis tirado? No os preocupéis, si el perro necesita dar su vueltecita fuera o si disponéis de un balcón florido, un jardín, plantas de interior (un pequeño sacrificio, venga) o incluso un ramo marchito, ¡también funciona!

Después de limpiar cuidadosamente vuestras hojas, pétalos, ramas, piñas y otros tesoros, ponedlos a disposición de vuestros hijos acompañados de pintura, pinceles, ojitos adhesivos móviles, pegatinas, pegamento, purpurina, ¡y dejad que imaginen sus criaturas de ensueño!

Cread vuestro jardín de interior

Material:

- Varios recipientes: tarros de yogur de cristal, macetas pequeñas de barro o vasos de plástico
- Tierra para macetas
- Legumbres secas: lentejas, judías, garbanzos...
- agua

Realización:

  • Haced que vuestro hijo descubra las diferentes semillas (incluso un bebé puede participar en esta actividad). Dejadle tocar las formas, las texturas y observar los colores...
  • Explicadle qué es una semilla: puede convertirse en una planta, pero también podemos comerla si la cocinamos. ¡Y si se convierte en una planta volverá a dar semillas que podrán a su vez ser replantadas o comidas!
  • Dejad que vuestro hijo plante la semilla él mismo. Explicadle el papel del agua y la tierra, que la alimentan para convertirla en una planta, así como el papel de la luz y del sol para los más mayores.
  • Observad vuestras pequeñas plantaciones crecer y evolucionar a medida que pasan los días. Miradlas pasar del estado de germen a las raíces, hasta las flores y el fruto.

Cread vuestra guirnalda de frutas de papel

¡Para esta actividad nada más sencillo! Pedid a vuestros hijos que dibujen sus frutas, verduras o flores preferidas sobre papel cartulina. Recortad cuidadosamente sus creaciones y haced un agujero a cada lado con un palillo o un pequeño cúter. Después dejad que vuestros hijos ensarten sus pequeñas obras maestras en un trozo de hilo de color ¡y listo!